jueves, 27 de enero de 2011

DOÑA CANDIDA DE GIPRIETO

   Es medianoche, la ciudad reposa luego del caos; de un gran sábado comercial.
   Llueve. Hace frío. Vuelvo a mi hogar. Ansiosa, enamorada. Hoy estreno un nuevo amor. Todo me sonríe, optimista, creo en la gente, en las pequeñas y grandes cosas que me ofrece la vida. Apresuro mis pasos, llego al pasillo, me siento segura, plena, feliz.
   De pronto un grito estremecedor en el silencio de la noche. Me aterra. Me inmoviliza.
   Doña Cándida de Giprieto sale a mi encuentro, descalza, con los ojos desorbitados, presa de un ataque de nervios, me abraza sollozando.
Magali:-solo atino a preguntar- ¿Que pasa?
Cándida: Yo lo vi por la ventana. Si, señorita. el la mato sin piedad. Los celos lo tenían loco. Siempre los escucho discutir, golpearse, blasfemar. Pero hoy sucedió lo inevitable. Sonaron tres tiros como cañonazos dentro de la habitación.
Magali: ¿Como creerle a una anciana de setenta y dos años? ¿Como descubrir la fantasía de la realidad?. Se positivamente que no quiere a nadie, los años de convivencia, justo al lado de mi departamento, me lo demuestran. ¡Hay tanto rencor y resentimiento en su corazón!.
-Esta segura!, Cándida de que no se quedo dormida y todo no fue mas que un mal sueño?. Yo acabo de entrar y no escuche absolutamente nada.
Cándida: Usted bien sabe que padezco del hígado y que los remedios me producen insomnio. Escuchaba el noticiero de las doce, mientras remendaba mi viejo vestido; el golpeteo de la lluvia sobre mi ventana llamo mi atención. Mire hacia allí. ¡Valgame Dios!
   Todo fue cierto no estaba soñando, vi como se desplomaba sobre el piso. (-esta no me cree nada, seguro que esta pensando que estoy divagando. A los niños y a los viejos nadie les cree-).
Magali: Tendremos que llamar a la policía, lo haré desde mi departamento.
   ...tres tiros!! Todos los vecinos duermen. Seguro tuvo una pesadilla. La pobrecita esta tan sola. Vive tan sola! Todo esta bien para llamar la atención...
Cándida: Yo no me molestaria.¡Que se pudran en el infierno! Ella se lo busco. La policía solo molestara y a fin de cuentas bien muerta esta. Usted no me cree nada, lo veo en su mirada. Tampoco me importa mucho. Ya tendrá usted también su merecido. Todos los días un hombre diferente en su departamento. ¿Que caradura! ¡Dios mio! ¡Malditos sean! El diablo los lleve con el. Esta juventud esta perdida, en este "cochino mundo" solo los viejos conocemos el pudor y el respeto. Al diablo con todo, mejor sigo escuchando el informativo, este si que transmite crímenes de verdad.
   Y Doña Cándida se fue hablando por lo bajo mientras rápidamente entre a mi departamento.
   ...Han pasado ya treinta minutos y no se aun si llamar o no a la policía, todo me parece tan irreal...una locura. 
Quizás los sea, pero...el teléfono esta tan cerca......